Para nadie es un secreto que el Junior caerá hasta el fondo del saco; hacia aquel lugar a donde solo las guaduas tomateras con sus respectivos piojos tienen derecho! A mi mente solo viene un paupérrimo poema para ilustrar mi desacato mental ante este oprobio:
Del cielo cayó un técnico!
La madre de Char lo recogió
Aunque era una piltrafa
Para el Junior lo llevó!
Invoco al indio Guacaipuro, al Negrito del Batey y a Maria Lionza, para que vengan a redimir este equipo que necesita de yemayá y las siete potencias africanas para levantar cabeza! Aún recuerdo aquellas tardes domingueras en las que mi
padre me llevaba a ver jugar al Junior desde la tribuna donde nacía y moría el sol! En ese entonces íbamos a ver a jugar a las estrellas! aquellos prohombres que con audacia ignoraban el guayabo, hacíendo de él, su principal arma contra el contrincante. Gente que, a ritmo del tambor y de bananas, hacían alarde de la changua mañanera mientras sometían inmisericordes al rival que solía tener un uniforme anaranjado con verde. Esos si eras partidos! Ahora le tienen que regalar la boleta al público para que vayan a verlos!!! por Dios! Sin ir más lejos, ésta misma tarde, mientras conducía mi Ford del 57 modificado con sonido estrodobólico por la calle 76 entre 54 y 53, pude divisar un moño humano enardecido y eufórico por el anisado brebaje! Ya no más comesaña! eche! desmovilízate! tu familia te espera!
Por primera vez (y espero sea la última) le doy la razón al negro Perea, cuando menciona en su pasquín auditivo, cuya onda de frecuencia me altera la vejiga y me altera el programa de Aló presidente, cuando mencionaba que Comesaña no tiene nada que ofrecer al Junior. La misma vaina tres veces!
Retomando el tema sobre Radio Mar Caribe, estoy seguro que muchos suicidos han tenido lugar debido a la tribulación que representa escuchar a éste ignominioso cromagnón gorilezco durante los momentos previos a un almuerzo mal balanceado! La verdad sea dicha! la verdá pela! El Junior vale picha! Perea vale m..dá
Del cielo cayó un técnico!La madre de Char lo recogió
Aunque era una piltrafa
Para el Junior lo llevó!
Invoco al indio Guacaipuro, al Negrito del Batey y a Maria Lionza, para que vengan a redimir este equipo que necesita de yemayá y las siete potencias africanas para levantar cabeza! Aún recuerdo aquellas tardes domingueras en las que mi
padre me llevaba a ver jugar al Junior desde la tribuna donde nacía y moría el sol! En ese entonces íbamos a ver a jugar a las estrellas! aquellos prohombres que con audacia ignoraban el guayabo, hacíendo de él, su principal arma contra el contrincante. Gente que, a ritmo del tambor y de bananas, hacían alarde de la changua mañanera mientras sometían inmisericordes al rival que solía tener un uniforme anaranjado con verde. Esos si eras partidos! Ahora le tienen que regalar la boleta al público para que vayan a verlos!!! por Dios! Sin ir más lejos, ésta misma tarde, mientras conducía mi Ford del 57 modificado con sonido estrodobólico por la calle 76 entre 54 y 53, pude divisar un moño humano enardecido y eufórico por el anisado brebaje! Ya no más comesaña! eche! desmovilízate! tu familia te espera! Por primera vez (y espero sea la última) le doy la razón al negro Perea, cuando menciona en su pasquín auditivo, cuya onda de frecuencia me altera la vejiga y me altera el programa de Aló presidente, cuando mencionaba que Comesaña no tiene nada que ofrecer al Junior. La misma vaina tres veces!
Retomando el tema sobre Radio Mar Caribe, estoy seguro que muchos suicidos han tenido lugar debido a la tribulación que representa escuchar a éste ignominioso cromagnón gorilezco durante los momentos previos a un almuerzo mal balanceado! La verdad sea dicha! la verdá pela! El Junior vale picha! Perea vale m..dá
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